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lunes, 4 de mayo de 2015

Pintando un cuadro con PACIENCIA.

A pequeños desastres... pequeñas y sencillas soluciones.



Veréis con esta entrada os quiero llevar a reflexionar acerca de la

PACIENCIA. 

                                                                               
¿ La conocéis ?
                    Ja, ja, a veces renegamos de ella, eh?
                                                                          ya, ya hay momentos que...uf!
     
Y también  os quiero enseñar un cuadro que terminé y que ya lo tengo colgadito de nuevo.

Lo primero os enseño el cuadro que ha quedado chulísimo. En realidad lo que he hecho ha sido restaurarlo. ¿ Por qué ?


  Pues porque donde veis los corazones de tela, que no son pintados, pues hay un par de zarpazos buenos...






Así era el cuadro en un principio:






Y aquí empieza la historia................................


Como sabéis adopté a Chico en Septiembre del año pasado.





 Y se vino a casa conmigo, mi marido y mis tres gatitos.






El coctel era explosivo... y explotó.


En la Asociación Protectora de Animales de LA Rioja, http://www.aparioja.org/,  ya me aconsejaron de que al principio tuviese PACIENCIA, que no sería fácil pero sí posible.


El proceso de adaptación de los gatos al perro y viceversa es gradual y lento. Y algunos momentos son hiperestresantes. Sus lenguajes corporales son completamente distintos y tienen que aprender a entenderse.





También desde el principio confiamos en  la ayuda de un centro de educación canina El Olivar,   
http://www.centrocaninoelolivar.es/0001.html.







Teníamos mucho que aprender todos. 


Y aquí volvió a aparecer la PACIENCIA.








Pero durante este proceso me estropeó un cuadro al que  le tengo mucho cariño.

En vez de tirarlo me armé de PACIENCIA  e imaginación y lo restauré:


Y me ha quedado mucho más chulo que antes, en mi opinión.





Hace unos días, Carmen, nuestra adiestradora, me comentó lo mucho que habíamos avanzado con Chico, que era un perro muy bueno y listo que se merecía el esfuerzo.

También me hizo una reflexión que me llegó al alma:


cuantas personas en vez de adiestrar al perro no le dan ninguna oportunidad y ante el primer problema que no saben resolver lo devuelven al refugio o a la perrera.

Nosotros lo pasamos mal al principio pero tuvimos PACIENCIA y hoy 


disfrutamos de sus frutos: 



             el cariño incondicional de Chico y su compañía.

 Chico, poco a poco,ha aprendido 
ha convivir con las nuevas normas y nosotros ha respetar y entender sus necesidades.

Por eso, este fin de semana, restauré el cuadro y ya lo he colgado de nuevo porque ya no corre peligro.

Y sabéis una cosa... me gusta mucho más ahora que antes.




Desearía que esta entrada sirva para se tome conciencia de que:

 Adoptar a un ser vivo es un acto de generosidad que requiere mucha responsabilidad.

Nuestra vida y la del animal va cambiar y requiere de toda nuestro amor y  PACIENCIA.






PERO  recordad: EL CAMBIO SIEMPRE ES A MEJOR... COMO MI CUADRO.